miércoles, 31 de agosto de 2011

De haberlo sabido

De haberlo sabido
no hubiera dado todo en un principio
no hubiera sido la noche en tu espalda
ni congelándote de frío.
De haberlo sabido
me hubiera ido sin decirte nada
no hubiera sido tan duro contigo
no hubiera habido corazón en la garganta
Peor que el olvido
fue frenar las ganas de verte otra vez
peor que el olvido
fue volverte a ver
Me sobran Motivos
pero me faltas tú sobre la cama
y ahora que las calles están llenas de bandidos
cuando necesito de tu madrugada
cuando ya te has ido
cuando me parte en dos de una tajada
no hubiera dudado en quedarme contigo
de haber sabido que no me esperabas
Peor que el olvido
fue frenar las ganas de verte otra vez
peor que el olvido fue volverte a ver.-

Quique González


http://www.youtube.com/watch?v=npCJ4H02sf4&feature=related

viernes, 5 de agosto de 2011

El tiempo me recuerda

Recordar no es siempre regresar a lo que ha sido.
En la memoria hay algas que arrastran extrañas maravillas;
objetos que no nos pertenecen o que nunca flotaron.
La luz que recorre los abismos
ilumina años anteriores a mí, que no he vivido
pero recuerdo como ocurrido ayer.
Hacia mil novecientos
paseé por un parque que está en París -estaba-
envuelto por la bruma.
Mi traje tenía el mismo color de la niebla.
La luz era la misma de hoy
-setenta años después-
cuando la breve tormenta ha pasado
y a través de los cristales veo pasar la gente,
desde esta ventana tan cerca de las nubes.
En mis ojos parece llover
un tiempo que no es mío.


                                      Julia Uceda

sábado, 30 de julio de 2011

Razones y motivos

Es porque todo pasa y nada queda
-salvo las palabras cicatrizadas,
una fecha de cumpleaños
y tu imagen entre otras
en una zona de vigilancia-,
es porque te miras fijamente en el espejo
y no consigues
no verte extraño
-otro, más cansado, o tanto
como tú-,
es porque ya no te quedan distritos
dentro d’esta ciudad
para empezar a construir recuerdos,
porque nos vemos lejanos, distintos
en todas las fotografías
que faltan de publicar.

Es porque nada de lo que digo
acaba de acercarse,
tanto como me gustaría,
a todo lo que significo.

Es porque el sol ya comienza
a tener ojeras. Porque redacto sin vacilar
nuevos contratos
y viejas deudas,
y porque dibujo los mismos emblemas
de colores apagados, sin brillo.

Porque sólo me veo trascendente
si te detienes y me preguntas
por qué soy un destino.

                              Juan Behekoa

martes, 26 de julio de 2011

Nube Negra

Cuando busco el verano en un sueño vacío,
cuando te quema el frío si me coges la mano,
cuando la luz cansada tiene sombras de ayer,
cuando el amanecer es otra noche helada,

cuando juego mi muerte al verso que no escribo,
cuando sólo recibo noticias de la muerte,
cuando corta la espada de lo que ya no existe,
cuando deshojo el triste racimo de la nada.

Sólo puedo pedirte que me esperes
al otro lado de la nube negra,
allá donde no quedan mercaderes
que venden soledades de ginebra.

Al otro lado de los apagones,
al otro lado de la luna en quiebra,
allá donde se escriben las canciones
con humo blanco de la nube negra.

Cuando siento piedad por sentir lo que siento,
cuando no sopla el viento en ninguna ciudad,
cuando ya no se ama ni lo que se celebra,
cuando la nube negra se acomoda en mi cama,

cuando despierto y voto por el miedo de hoy,
cuando soy lo que soy en un espejo roto,
cuando cierro la casa porque me siento herido,
cuando es tiempo perdido preguntarme qué pasa.
                      
                            Luis García Montero y Joaquín Sabina

lunes, 25 de julio de 2011

Se descalzan los días

Se descalzan los días
para pasar de largo sin que nos demos cuenta.
Son casi despedidas, casi encuentros
-felices pero incómodos-
de cuerpos que se miran
y que aplazan la cita.
Aunque detrás,
suelen quedarnos huellas que no son los recuerdos.

De aquel jardín inculto yo conservo
el hombre que venía a desearte,
a caminar sin ti,
silvestre y solo.
Porque de ti le hablaban las adelfas,
con sus ramas difíciles como muchachas jóvenes,
y las palmeras altas igual que tu desnudo,
y aquel cielo corrido
que buscaba
la luz con que el amor te distingue los ojos.

No envejecemos nunca. Tal vez no envejecemos.

Y ahora puedo decírtelo,
cuando tú me recuerdas las adelfas,
y tu desnudo en arco dibuja una palmera,
y los ojos se nublan
sobre el jardín silvestre de los enamorados.

Tal vez no envejecemos. O es acaso que el tiempo
se quitó los tacones para no molestarnos.
O es acaso el deseo
que camina en los labios todavía descalzo.

Luis García Montero

Aquel calor

Si esta noche la sombra
cayó sobre la sombra,
y el silencio su sello puso
sobre labios ya mudos,
qué puede sorprenderte.

Si aquel calor es una historia antigua
y sus cenizas las esparce el viento.

Qué puede sorprenderte,
si ya tanto llovió sobre mojado.

                                         Ángeles Mora

viernes, 22 de julio de 2011

Tu metodología de textos comparados

No me pidas preguntas sin principio
ni final, inconexas
de todas las respuestas
que había preparado,
de todas las promesas –sin sentido-
que se cuestionan
tiritando certezas
que nunca te he dado.

No dejes que se sequen
los labios de la duda
con sólidas creencias
(no lo permitas);
no hagas
tantos crucigramas
con mi nombre,
sin mentiras.

No pronuncies
reflexiones en voz alta
para espacios huecos
de tus pensamientos con dilema
al cruzar de acera entre conversaciones
teñidas de veto,
de peticiones con estrategias indirectas
(a la contra es tu favorita)…
… conversaciones en las que todo
no es nada si lo comparas
con otras personas,
en otros lugares,
sin nuestros pasados
ni tu metodología
-no te rías, ya lo sabes-
de textos comparados.
                                        Juan Behekoa